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Entrevista

Niris Cortés y su ruta hacia el liderazgo en la UCN: “Las mujeres tenemos que atrevernos a dar el paso”

En el marco del Ciclo de Entrevistas: "La Ruta del Liderazgo Femenino en la UCN", impulsado por el InES Género, conversamos con Niris Cortés Pizarro, decana de la Facultad de Ciencias del Mar de la Universidad Católica del Norte, quien reflexionó sobre su trayectoria, el valor del trabajo en equipo y la importancia de que más mujeres se atrevan a asumir espacios de decisión.

hace 1 día

Niris Cortés y su ruta hacia el liderazgo en la UCN: “Las mujeres tenemos que atrevernos a dar el paso”

Con una trayectoria de más de tres décadas vinculada a la Universidad Católica del Norte (UCN), Niris Cortés Pizarro se ha convertido en una figura clave dentro de la Facultad de Ciencias del Mar del Campus Guayacán. Ex alumna de la unidad académica, Licenciada en Ciencias del Mar, Bióloga Marina y Magíster en Gestión Ambiental, actualmente cursa su segundo período como decana, cargo que asumió inicialmente en 2022 y para el cual fue reelecta en 2025.

En el marco del ciclo de entrevistas La Ruta del Liderazgo Femenino en la UCN, impulsado por el InES Género, Niris reflexionó sobre su trayectoria, el valor del trabajo en equipo y la importancia de que más mujeres se atrevan a asumir espacios de decisión.

¿Cómo comenzó su camino profesional en la UCN?

Entré a estudiar Biología Marina en el año 1990 y egresé en 1998. Después me quedé trabajando acá en proyectos y asesorías a honorarios, como muchos exalumnos. Fueron más de diez años moviéndome en distintas áreas, principalmente en temáticas ambientales, que era lo que más me gustaba.

En ese tiempo mi carrera no tenía tantas asignaturas ambientales como hoy, pero junto a quien fue mi profesor guía empezamos a trabajar en esas temáticas, en evaluación de proyectos y declaraciones de impacto ambiental. Ahí me fui desarrollando profesionalmente y también empecé a hacer clases, porque la docencia siempre me gustó, mi madre era profesora.

¿Cuándo dio el paso hacia la gestión universitaria?

En 2009 se abrió un cupo académico en la Escuela de Prevención de Riesgos y Medio Ambiente y postulé. Ahí entré oficialmente a la Universidad y comencé a asumir distintos cargos de gestión: jefa de carrera, encargada docente, directora de postgrado. Entonces, cuando más adelante me propusieron postular al cargo de decana, ya había un camino recorrido.

Fueron colegas quienes me dijeron “¿y por qué no te presentas?". Ahí uno también entiende que el reconocimiento de los pares es importante. Yo ya veía la dinámica de gestión y sentí que podía hacerlo. ¿Por qué no?

¿Cómo vivió su primera elección como decana?

Fue un desafío importante, pero también un proceso muy enriquecedor. Salí electa para el período 2022-2025 y ahora fui reelecta hasta 2028, además con más votos que la primera vez. Entonces también uno lo interpreta como un reconocimiento, ¿cierto? A la labor, a cómo uno lo ha hecho.

Nunca me gustó mucho la idea de hacer campañas puerta a puerta. Siempre pensé que si a las personas les gusta cómo una trabaja, con errores y aciertos, eso finalmente se refleja.

¿Qué ha significado este rol en lo profesional y personal?

Ha sido una experiencia muy enriquecedora porque descubrí habilidades que no sabía que tenía. Aprendí mucho sobre escucha activa y paciencia… eso es lo que hace a un buen líder. Uno a veces piensa que liderar es solamente dirigir, pero en realidad tiene mucho que ver con escuchar y trabajar en equipo. Yo lidero un grupo, pero las decisiones las construimos entre todos.

También aprendí que hay muchas maneras de decir que no. A veces algo no es factible, pero eso no significa cerrar la puerta. Siempre trato de buscar alternativas.

¿Cómo define su estilo de liderazgo?

Muy colaborativo. Yo no llego con decisiones tomadas de manera unilateral. Por ejemplo, cuando hacemos cuentas públicas, primero comparto el borrador con el Consejo de Facultad para que todos lo revisemos y mejoremos juntos. Eso nace también de errores que yo veía antes y que trato de no repetir. Me gusta estar presente, asistir a actividades, visitar laboratorios, conversar con las personas. El rol de gestión no es solo estar sentada en un escritorio.

En sus 43 años de existencia, la Facultad de Ciencias del Mar solo ha tenido dos decanas. ¿Cómo ha sido liderar en un espacio masculinizado?

Sigue siendo un espacio muy masculinizado, así como muchas áreas científicas que históricamente han tenido un acceso de mujeres más restringido. Nosotras seguimos enfrentando barreras que muchas veces están súper normalizadas. Por ejemplo, cuando asumí el cargo, todos los documentos decían “decano”. Después de un tiempo empecé a pedir que pusieran “decana”. Parece un detalle mínimo, pero si una no empieza a marcar esas diferencias, nadie más lo hace.

¿Sintió resistencia al asumir el cargo?

Más que resistencia general, hubo ciertos momentos donde tuve que marcar autoridad. Cuando llegué a este espacio, varios académicos habían sido mis propios profesores. Entonces también había una brecha que romper para que te vieran como colega y no como alumna. La mayoría lo entendió muy bien, pero sí hubo situaciones donde tuve que poner límites y asumir claramente el rol que estaba ocupando.

¿Le costó reconocerse como líder?

Sí, un poco. Porque a muchas mujeres líderes históricamente se nos trató de “mandonas”. Entonces una crece asociando ciertas características de liderazgo a algo negativo. Con el tiempo entendí que muchas de esas cualidades siempre habían estado en mí. Mi mamá también era catalogada como “mandona” y hoy yo digo: no, en realidad era líder.

¿Qué desafíos siguen existiendo para que más mujeres lleguen a espacios de liderazgo?

Primero, creerse el cuento. Porque aunque otras personas te apoyen, si una no da el paso, no ocurre. Pero también necesitamos más redes de apoyo y mejores condiciones. Muchas veces las mujeres no pueden asumir ciertas oportunidades porque siguen cargando con la mayor parte de las responsabilidades familiares y de cuidado. Yo misma pienso que si este cargo hubiese llegado cuando mis hijos eran pequeños, probablemente no lo habría asumido.

¿Qué consejo le daría a otras mujeres que tienen habilidades de liderazgo pero aún no se atreven?

Primero, conocerse bien a una misma: saber cuáles son tus fortalezas y qué puedes aportar. Y después, entender que el liderazgo no siempre pasa por tener un cargo. Una puede liderar desde muchos espacios distintos. Lo importante es sentirse cómoda, aportar y desarrollarse en ambientes que potencien tus capacidades.

Y lo más importante, no se trata solo de salir en la foto o ganar más. Si una no tiene calidad de vida y no se siente plena con lo que hace, entonces no vale la pena.

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